jueves, 27 de agosto de 2009

Ah, que cosas

Hace un rato que no me pasaba por aquí. Luego de una interesante crisis familiar, y crisis por las modificaciones y los albañiles, que hacían imposible vivir allí mientras se construía, terminé viviendo fuera de mi casa. La primera opción fue irme a rentar y cuando encontré la casa perfecta y tenía para la renta y todo hablado con el casero, la méndiga se lo rentó a alguien más T.T Coincidió tal tragedia con una mega lluvia que se me coló pro todos los rincones. Mi frustración tocó cielo.


Me fui al trabajo enojada, apesadumbrada, y coincidió con mi jefa andaba por allí, ya ni siquiera recuerdo pro que le conté todo el drama, de pe a pá. Ella me ofreció un cuarto en la casa donde está la lavandería, ella no vive aquí. Yo no sé muy bien como tomar ese tipo de ofrecimientos, en general no suelo creer a las personas que ofrecen cosas, o te prometen el cielo y las estrellas en un momento de agradecimiento. Una cosa es hablar y otra cumplir, así que suelo decirle sí, lo que digas, y dar carpetazo al asunto. Pero esto sin duda me tomó por sorpresa. Me lo ofreció en serio, así, de golpe, diciéndome que ella sabía lo que era sufrir con construcciones y rentas, que lo vivió con su marido y me lo ofrecía por eso.


Me lo pensé y al día siguiente le dije que sí, por un mes. La verdad me aterraba, pero era una oportunidad que me permitía zafarme de todas las frustraciones de la construcción, replantearme las cosas y mirar que hacer. Así que me vine para acá. La casa es enorme, tres pisos, el último en construcción, un apartamento donde vivo yo y otro que se usa de oficinas. Durante los primeros días creo que mi jefa estaba más emocionada que yo y bueno, finalmente me traje unas cuantas cosas, la compu y aquí estoy.


Me es muy fácil vivir sola. No me molestan los ruidos extraños, ni me da miedo la noche. Aquí, a partir de las seis, la casa entera es mía :P Voy casi todos los días a mi casa, por las mascotas, pero tardo más en llegar que en irme. La verdad si no fuera por los bichos no pondría un pie por allí. No extraño a mi familia, es bueno descansar de ellos. Hacer lo que me gusta, comer lo que me gusta y de la forma en que me gusta. Tener una enorme casa para andar desnuda :P en fin esas cosas chulísimas de vivir solo.

3 comentarios:

Aelo dijo...

Si, es genial esa sensación de poder hacer lo que se te venga en gana... al menos a mí me agradaba.

Un beso

Francisca dijo...

Lo que más quiero es independizarme, pero están tan caras las rentas y ni hablar de comprar algo... con lo que gano nunca me darán opción de comprar un departamento a crédito, tal vez solo en unos años más cuando me paguen por lo menos el doble (o el triple) y pueda vivir por mi misma :(
Que rico que ya estés sola, de pronto es el primer paso para tu independencia total, quien sabe :D
saludos!!!

Janendra Cien Pájaros dijo...

Aelo, a mí también me encanta, una de las cosas que mas se valoran de estar solo.

Francisca, tú ten ánimo, nunca falta la oportunidad.