viernes, 25 de diciembre de 2009

Kekos, reflexiones y ¡por el poder de la luna! I

:P muy a lo sailor moon, sí. Hoy tengo ganas de escribir un larguísimo post de bjd, kekos para los cuates. Lo divido en dos y quien quiera leer, bienvenido.

Hoy estoy contenta, pero tranquila. En días anteriores estuve contenta pero inquieta, de salto, salto y bailo, bailo, nomás por que sí. Anoche después de darle mil vueltas a la hilacha, problemas con el banco, ver que mi ansiado muñeco se me iba de las garritas, pero decidida a que este año si se venía, ¡pues se vino!

Hacía ya un par de años que no tenía keko, y aunque de vez en vez sentía nostalgia, la verdad es que no sabía que muñeco quería. La oferta es tan grande ahora. Cuando yo compré un keko por primera vez había apenas unas cinco tiendas. De entre esas escogí el más accesible, y de sus muñecos el menos feo. Los kekos eran caros y yo no quería gastarme una fortuna en algo que terminaría arrumbado junto a tantas otras cosas. No me veía jugando con muñecas a los veintitantos, pero eran tan bonitos, me llamaban tanto la atención. Probemos, me dije, y probé. La cosa se resolvió como me pasó ahora. La quiero, esa, venga. Y sí, me encantan los kekos. Me estimulan la creatividad, me enternecen, me fascinan.

Ahora tenía muy claro el muñeco que apenas esbocé con el anterior keko. Pero el molde no acaba de encontrarlo. No quería muñecos de 60 centímetros, animalotes para mí, quería uno de cuarenta centímetros, un msd. Pero las caras no eran tan infantiles, y los cuerpos en su mayoría como de levantador de pesas. Nada que cuadrara con el presupuesto y la idea.

El woosoo

En este año me compré una cabeza de woosoo pensando que ese era el molde, y lo es. Encantador, precioso, dulzurita con patas.Júzguese si no:



El problema está en el cuerpo. El original es horriblemente musculoso, el que pensaba comprar es demasiado grande y queda desproporcionado. Ya había barajeado la posibilidad de que quizá mi borrego, el muñeco que quería comprar, no era un msd si no un yo-sd (de 25 centímetros). Pero seguía aferrada a la idea del woosoo. En ese drama estaba cuando de la nada apareció Doll love con este muñeco:



Me quedé perpleja ¡Es Tsurai!, me dije, el otro personaje que siempre quise ver en keko. Un personaje que roleé en varios foros, mi ukesito querido. Me enamoró el muñeco, tal cual. Hasta esa fecha yo creía que eso de que te enamoras de un keko es puro y vil romanticismo. Pero la verdad es que me encantó, y el impulso de comprarlo se me acabó de anclar con su evento de navidad, que era justo lo que quería. Unos días antes de que anunciaran el evento yo miraba el muñeco y me decía: lo pediré con otra cabeza para tener dos, una que se quede con el muñeco y otra para mandar a maquillarla cuando haga falta *-* así siempre tendré niño en casa. Pum, en el evento regalaban otra cabeza y maquillada *-* era como un mensaje divino. Tsurai:




Chyna, tan atinada siempre con sus comentarios, me acabó de poner los pies en la tierra con el woosoo. ¿A qué hacerme tonta con un muñeco que no puedo encuerpar? Soy muy especialita con los detalles. Si el color no es igual, no me gustará, si el cuerpo se ve desproporcionado, no me gustará. Ya con todo en orden me lancé a cambiar el molde de borrego a un yo sd y aprovechando la promoción decididamente traer a Tsurai. Claro que no contaba con los dramas que vendrían.

No hay comentarios: