domingo, 12 de diciembre de 2010

Día 24: Una fantasía

Quiero unas botas de ponyplay, para ponérmelas yo (curiosidad) y para vérselas puestas a alguien más (asalto sexual asegurado). Ya no me acuerdo como conocí el pony play, este juego erótico donde hay un domador/jinete y un o una pony. El juego es en sí bastante perverso. A mí me gusta la estética elegante, que por desgracia parece no ser muy común. Esta es una de mis fotos favoritas y eso que no aparecen las mencionadas botas:



Me encantan las colas, las bridas y claro las botas.


Miren que cositas más sexys. Ponerselas implica pararse de puntas, un gran esfuerzo para la pantorrilla y la pierna en general. Sé que luego de un rato provocan agujetas intensas, pero hacen ese ruido de herradura de caballo que es simplemente sensual. Me gusta como se ven, me gusta como suenan y saber que quien las usa sufre por traerlas puestas, pero las usa para complacer... uff...





Me da curiosidad saber como se sienten, definitivamente quiero comprarme unas y probármelas. Pero más quiero vérselas puestas a alguien, observar como se equilibra sobre ellas y da los primeros pasos, titubeantes, con ese sonido tan sexy, y ver la expresión de sufrimiento... babas...

Enlace relacionado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

te entiendo, me encantan las pony boots, son sexys, no se qué es lo que mas me gusta... ¿sera la forma? ¿el cuero? ¿o tal vez el sonido de los cascos del caballo? no lo sé, pero son hermosas

Janendra Cien Pájaros dijo...

A mí me mata el sonido y el diseño *-* son hermosas.