viernes, 11 de febrero de 2011

Burlesque

Quería ir a la kedada (reunión de locas con sus locos muñecos) del domingo y me había guardado un dinero para el viaje y el convite, pero como al final no se hizo, me dije: Janendris, el cine y la tienda de los aretes chulos nos esperan. No perdamos más tiempo.

Tenía dos opciones,  Burlesque y Los ojos de Julia. La última vez que fui al cine me receté Déjame entrar de Tomas Alfredson, que estuvo bien a secas, muy lenta, demasiado, de las que esperas que pase algo, por los dioses algo, ya, hombre que llevo una hora aquí. Y típico, todo pasa en dos patadas en la última media hora. Entre los cortos que pasaron estaban Los ojos de Julia; tengo una gran duda aquí, yo estoy segura de haber visto del director del orfanato, y no sé si fue publicidad engañosa o de verdad decía eso o la anunciaban como de los creadores del orfanato. El asunto es que me quedé con la idea de que era de Guillermo del Toro (y resultó que no). El orfanato me gustó y no tuve oportunidad de verla en cine, además repetían actriz, me hice juramento ciego de verla.

Llegado el día no sabía cuál película ver. Burlesque francamente la confundí con otra película que vi anunciada en la televisión. Me llamó la atención por una actriz que era secundaría, y tenía interés de verla por ella. Pero ya digo, me equivoqué de película. Ya lo sospechaba porque veía mucho Cristina pero nadie más. Sabía que probablemente sería un tochazo gringo, la típica película para lucirse y quedar bien, sin mucha historia de por medio, pero me gustan los musicales y me gusta como canta Cristina, si no era muy mala podría tolerarla. Pero ¿y si lo era? Los ojos de Julia me sonaban a te salvaré la tarde. Una historia rica de fantasmas y misterios, de esas chulas poco sangrientas, nada que ver con la típica gringada de sangre, muerte y vísceras. Como no me decidía, mártir que soy, hice el sacrificio de ver las dos.

Primero vi Burlesque. Mi calificación: es una película para pasar el rato. Mucho prepuesto, chicos muy guapos, chicas muy bellas, mucha música, mucho baile. Cero historia.

Cristinita es una chica pueblerina que emigra a la gran cuidad, da lo mismo de que pueblo y a que cuidad, Cristinita quiere cantar y bailar. Luego de mucho buscar llega a un club de burlesque y consigue ser contratada... de mesegata xDDD Toda la primera parte me pareció un remake de Coyote Ugli, hay tantas escenas clichés entre ambas que es inevitable la comparación. La típica,  del asalto y robo de sus preciados ahorros. Por los dioses mujeres un apartamento es tan grande, ¿es que no pueden esconder el dinero en lugares menos obvios? Y chicas, por si no lo saben hoy en día hay bancos xD

Cristina consigue el trabajo de bailarina porque las chicas como Cristina siempre consiguen lo que quieren en la vida. Hay de trasfondo la historia de que Cher va a perder el club por deudas y es un poco ligera de neuronas porque cree que haciendo como que no pasa nada, de verdad no pasa nada. Muy al estilo de El Jardín de los cerezos. Luego, cuando Cristinita ya es la atracción principal y además de bailar canta, la historia del club queda en segundo plano y nos llevamos media película entre canciones, bailes y la difícil, dificilísima decisión de ¿con qué hombre debe quedarse Cristinita? Su amable compañero de apartamento, cantinero en el club y compositor frustrado, o el muy guapo y rico malo, que es tan malo como los ositos cariñositos, y que va detrás del cabaret.

Pero por favor no se ilusionen pensando en escenas dramáticas, en luchas morales y difíciles decisiones, la dichosa disputa amorosa no es tal. Cantinero y Cristinita duermen en el mismo apartamento, Guapo y millonario la lleva a cenar. No hay competencia, no hay drama, es todo tan “de tin mari de do pingue”.

Hace poco vi Mamna mia, que me encantó, y si bien las canciones están metidas algunas veces con calzador, en Burlesque es que no hay ni motivo ni razón más allá que lucir a Cristinita. Por supuesto en los últimos diez minutos Cristinita salva el club, se queda con el chico indicando y la vida es feliz para todos. 

Hay cosas bien salidas de la manga, no te crees la película de pe a pa, pero hay unas cosas tan jaladas de los pelos que vale mencionarlas. Una de ellas: Cristinita no piensa en dar el salto a cantante. No, ella sólo se ve como cantante de cabaret. Lo que me hace preguntarme: ¿Cristinita no veía tele? ¿no oía radio? ¿no tenía internet? ¿no leía? ¿me he perdido de algo o Iowa es una comunidad menonita alejada del mundo y sus malignos progresos? En pleno siglo XXI ¿de verdad esperan que me trague que Cristinita nunca pensó en ser cantante? ¿Ir detrás de la fama y el poder? Eso te lo creo en Chicago, pero en nuestros tiempos es una concesión imposible  de hacerles. Y la que me mata de la risa: Cantinero pasa toda la película sin mostrar sus canciones porque no están listas. Se ganó un premio de composición, fue a la gran ciudad y nada pasó. Cristinita y su amor lo inspiran y al final de la película él le da el fruto de sus esfuerzos. Yo esperaba algo sentimental, no sé, algo profundo, algo con contenido, pero que va soy ingenua. Cantinero escribe una canción que suena a ¡culo, tetas, nena, sacúdelooooo! xDDDDDDDDDDDD

Recalco que la película me gustó, para esos momentos en que dejas las neuronas de lado, está muy bien. Es perfecta para lo que llamaremos mujeres disney. Las que crecen viendo películas de las princesas, luego crecen y ven Hanna Montana, en la adolescencia tienen permiso para ver High School musical y ya entraditas en años, allá cuando pueden permitirse tomar cerveza, están mentalmente listas para películas subiditas de tono como Burlesque, que sigue siendo la historia de princesa, pero donde ya les revelan que el príncipe y la princesa se acuestan desnudos. En lo que pasa después se yergue un tupido velo. Allá por los treinta se los contaremos.

Se nota que el presupuesto desbordó y bien pensada pudo ser un peliculón. Pero se queda en intento nomás. Hay personajes maravillosos que quedaron relegados a dos minutos, el que cobra la entrada por ejemplo que se lo ve cuando Cristinita conoce el club y en un ínterin mientras ella se lava el cabello. Ver tanto buen actor, tan desperdiciado, es una pena. Cosas curiosas, me gustó que rescataran el clasiquísimo acto de la chica que canta mientras va quedando desnuda y se cubre con los abanicos de plumas, y el show picantillo, inocentón que hace el que cobra las entradas con dos chicas. Clasiquísimos ambos, y llevo media semana preguntándome por qué sé que son clasiquísimos. Ay con esos datos domingueros que luego no se sabe de donde salieron. Y como ya me extendí demasiado destinaré otra entrada a la mala, insalvable, Los ojos de Julia.

4 comentarios:

Arisu dijo...

Yo quiero la versión umplugged de culo, tetas, sacúdelo. Seguramente la versión acústica debe ser una obra de arte =P

En otra cuestión, a veces estas películas son necesarias, uso mi cerebro casi todo el tiempo y me viene bien el descanso. XD

Janendra Cien Pájaros dijo...

Ja, ja, ja, ja yo estoy segura que culos/tetas merecerá ser tocada por La Orquesta Sinfónica de México en el Palacio de Bellas Artes.

¡Yo por eso fui a verla! ¡Para descansar la neurona!

MANOLO dijo...

yo esperare ver "culo, tetas, sacudelo" en la version remake mexican style, en el teatro blanquita, protagonizada por niurka y maria jose XDDD
ahi ni ellas usaran sus neuronas!!

Andre1205 dijo...

HAHAHAHAHAHAHA que me ha molado mucho tu entrada!!! me has hecho reir tanto que al tomar la merienda casi se me sale de las carcajadas, ya vez yo te dije que era una peli para ir a darse un taco de ojo y dejar salir un poco el fetiche ^^ si ya me contaron que la de los ojos de julia esta para enterrarte un lapiz y quedar igual de ciego que ella XD