sábado, 24 de septiembre de 2011

El tan menospreciado feminismo


Yo creo que tenemos una gran desinformación y confusión respecto al feminismo. El feminismo no tiene que ver con quien abra la puerta, o si te ceden el asiento, feminismo es la lucha para tener los mismos derechos y obligaciones.

No nos olvidemos que vivimos en un país con altos índices de feminicidio, donde las mujeres ganamos 20% menos que los hombres por trabajos iguales, donde se nos discrimina al momento de postular a un trabajo por nuestra capacidad para concebir. Vivimos en un país que legisla sobre lo que nosotros podemos o no hacer con nuestro cuerpo, donde son otros los que deciden si podemos o no acceder a los anticonceptivos y al aborto, e incluso, en muchos estados, se criminaliza el aborto natural. Vivimos en un mundo donde se nos responsabiliza por los ataques sexuales, porque a final del cuento como hablamos, como vistamos y que hagamos es una provocación para el varón. Nuestro cuerpo es una posesión pública, por eso nos dicen mamita en la calle y nos tocan en el metro.  

Feminista no es la que berrea que los hombres son inferiores, esa es hembrista la contraparte del machismo. Feministas son las mujeres que fueron golpeadas, encarceladas, violadas tumultuariamente y forzadas a comer porque reclamaban que las mujeres tuvieran acceso al voto en Estados Unidos. Feministas son esas mujeres que pelearon en el pasado para que reconocieran que tenemos alma. Las que pelearon por su derecho a leer. Feministas son las que dicen que tenemos la capacidad mental para decidir sobre nuestros cuerpos y nuestra vida. Feministas son las que están peleando para que se respete la constitución y sigamos teniendo acceso a anticonceptivos. Las que están hoy luchando para sacar de la cárcel a las mujeres juzgadas por homicidio cuando tuvieron un aborto natural o provocado. Las que dan la batalla para que se respete la participación de la mujer en política. Feministas son las que luchan para hacernos conscientes de que la violencia no es una forma natural de vivir. Las que quieren que tengamos las mismas posibilidades de desarrollo, de acceso a educación y recursos. El feminismo es la lucha para ser más plenas como seres humanos.

Somos muy olvidadizas y pensamos  que todos estos derechos que tenemos hoy en día, el derecho a comer lo mismo que el resto de tu familia, de estudiar, de decidir sobre tu cuerpo, de trabajar, de usar tal o cual ropa, de salir sola a la calle, de tomar anticonceptivos, los tuvimos siempre. No hace ni 60 años que en México las mujeres podemos votar. ¿Y quién creen que lo peleó? Piensan que el presidente se despertó un día y dijo: ah sí, las mujeres ya son lo suficiente maduras para votar, o además de barrer y parir quizá tengan consciencia política; sí deberíamos darles el voto. Claro que no. Fue hasta 2005 cuando se tipificó plenamente que la violación dentro del matrimonio existe y esa es una lucha feminista. Todo lo que tenemos hoy ha sido un reclamo de mujeres feministas, una lucha de mujeres feministas que ha costado sangre, sudor, lágrimas y vidas. La forma en que vives hoy es gracias a las feministas.

Y aunque nosotros, mujeres clase medieras, clase alta, de ciertos estados de México somos mujeres afortunadas, el resto de las mujeres en nuestro país siguen sin tener un acceso pleno a la educación, se les cambia por sacos de frijol, no pueden decidir que hacer con su cuerpo ni tomar decisiones sobre sí mismas, están obligadas a parir hasta que se mueran, la violencia es una constante en su vida. Y si miramos un poco más allá de nuestro día a día podemos ver la terrible situación que enfrentan las mujeres en todo el mundo. La igualdad, el respeto, es cosa de unos cuantos. Por esas mujeres, por esos derechos, por mejorar la vida de todas las mujeres, el feminismo, las feministas siguen trabajando.

2 comentarios:

Kareen dijo...

Las luchas son largas y el olvido rápido; una trágica realidad. Y no lo digo como chilena, sino como mujer. Es fácil en retrospectiva criticar, pero lo cierto es que de no ser por el pasado que tanto queremos olvidar, nada de lo que somos, nada de lo que tenemos, sería posible.

Janendra Cien Pájaros dijo...

A mí me aterran este tipo de olvidos. En mi país han ido prohibiendo paulatinamente todos los tipos de aborto, criminalizando hasta el aborto natural como homicidio y condenando a mujeres a cadenas de 30 años de prisión. Se están promoviendo reformas que nos nieguen el uso de anticonceptivos, y nosotras viendo las novelas, pintándonos las uñas, pensando en el príncipe azul. La forma en que vivimos hoy la pelearon y la ganaron otras mujeres, pero si nosotras las mujeres de este siglo no estamos informadas, conscientes y trabajando, podemos perderla.