domingo, 25 de septiembre de 2011

Primer Maratón Intensivo del Terror Blanca Andrea

Mi hermana Blanca adoraba las películas de terror. Si algo le gustaba comprar eran películas de terror y con los años formó una terroroteca larga y gorda. Ir a su casa a ver las películas era una gozada, empezábamos con una comida sustanciosa. Mi hermana cocinaba tan bien *-* y te servía tan rico. Tenía chorromil trastes y te permitía escoger el vaso o copa que te apeteciera, hacía agua de frutas  y siempre se lucía con el postre. (También diré aunque nada tenga que ver con el terror que siempre cargaba dulces en su bolsa y siempre me permitía husmear y comérmelos). Luego de la comida era momento de pasar a la sala, apoltronarse en el sofá y entrarle a las palomitas mientras se nos espantaba el alma *o* Luego para finalizar tomaríamos cafecito y quizá cenaríamos.

Si con alguien podía ir al cine a espantar el alma era mi hermana Blanca. Recuerdo cuando fuimos a ver la momia, la película llegó rápido al cine y oh sorpresa xD no era la momia. Era otra momia, con vendas maléficas de la maldad. Estábamos muertas de la risa. Hermana, como te extraño.

Ahora cuando veo películas de terror, o leo libros de terror, pienso en mi hermana, en lo mucho que le gustaban. Conforme su enfermedad empeoró tuvo que pasar más tiempo en cama y las películas se convirtieron en su compañera incansable. Así es como llegó a tener películas de diferentes partes del mundo, como conocimos terrores diferentes que no siempre consiguieron espantarnos.

Disfruto mucho de las películas de terror, puedo decir que son mis favoritas. Me gustan las que tienen que ver con fantasmas, maldiciones, hechos sobrenaturales, no las de tortura, sangre y vísceras. El otro día vi que había una película de terror en el cine y me puse e a leer la crítica. Hace mucho que no veo buenas películas de terror y me quedé pensando en por qué perdí la costumbre. Suelo ir poco al cine, las películas de terror son en buen número sangretripasmatazónsinsentido y como ya no está mi hermana me quedé muy atrás.

Al final decidí no ir al cine, la película tenía pinta de ser súper mala y los changuitos satánicos no me interesaban mucho. En la última cita con novia terminamos en un lugar donde había películas y discos, mientras ella se perdía en los discos yo estuve revisando películas, había muchas de terror que sonaban genial y apunté los nombres, para mi buena suerte encontré la mayoría en la red. Esa noche tenía una cita con el terror.

La cita fue intensa, la película era regular tirando a mala, pero cómo se me aceleró el corazón, cómo me dio miedo bajar a media noche a buscar a la gata Ü ¡Que disfruté! Dije entonces que haría un maratón del terror en honor a mi hermana Blanca y con los días mi decisión al principio medio en broma se volvió seria. Así es como nace el Primer Maratón Intensivo de Terror Blanca Andrea. Una película escabrosa por día, durante poco más de un mes.

Como las películas me hacen andar el cerebro decidí poner por aquí las reseñas destripantes, llenas de spoiler, que me surjan del alma. Espero repetir el maratón el siguiente año y todos los años hasta que me muera. Hay cosas tan sencillas que nos hacen tan felices, debemos aprovecharlas mientras podamos.

Por cierto que a la mayoría de mi familia el terror no le hace gracia y pensé que estaba sola en mi afán terrorífico. Pero ya a mi hermana Claudia se le antojó y vimos dos películas juntas. Y puedo decir con gusto que esta semana habrá dos minimaratones dentro del maratón, uno diurno con mi hermana Ana, que incluirá desayuno, chunches y comida, y uno nocturno el viernes con Dania, la hija de mi hermana Blanca, que también incluirá su gran dosis de comida.

¡Queda inaugurado el Primer Maratón Intensivo del Terror Blanca Andrea! ¡Van por ti hermana!

Mañana la primera entrega: Sombras en el bosque.

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