jueves, 31 de mayo de 2012

Ser víctima, otra forma de morir


En estos días he visto varios programas de asesinos que me han dejado la boca abierta y no por el asesinato, o la crudeza, lo que me ha dejado sin palabras es como las víctimas de esos hechos contribuyeron activamente a ser victimizados. Eso es imposible, podríamos decirnos, como alguien va a ponerse en bandeja de plata para que lo maten, pues parece eso, si.

Caso 1 y 2, hombre y mujer respectivamente, casados con parejas abusivas. Tras años de maltrato están seguros que su pareja planea matarlos. El marido de la mujer hace búsquedas por internet y tiene listas sobre las posibles maneras de matarla. Ella encuentra las listas y en vez de tomar a sus hijos y salir corriendo, escribe una carta para la policía donde les dice lo que encontró y que si muere pues fue el marido. Cierra el sobre muy mona y se la da a los vecinos con la consigna de abrirla en que caso de que algo le suceda. ¿En que cabeza cabe? ¿Por qué no salió corriendo con sus hijos? ¿Deseaba acaso obtener el triunfo de arruinarle la vida al marido metiéndolo a la cárcel? ¿Esa era su victoria final? ¿Estaba tan enferma que aceptó que la mataran para joder al otro? El caso del hombre es muy similar, pero él hace una grabación diciendo que teme que su mujer lo mate. ¡Por los dioses! ¡Ninguno se fue! Se quedaron como mansos corderitos a esperar que su querid@ les diera el golpe final.

Caso 3, típica vecina alma de la caridad, casi reencarnación de la virgen María dispuesta a quitarse el pan de la boca para dárselo al próximo. Se hace cargo de sus vecinos en lo económico, les cuida los perros, el niño, no se quita los calzones para dárselos porque no les quedan. Lo suyo es llenar su vida dándoles a los otros. Los vecinos viven en el terreno de ella, a su lado y llega al extremo de ponerlos como beneficiarios de su seguro de vida. A unos perfectos extraños... gente que ayuda tanto que no te explicas como no se da cuenta que son racistas (ella es negra), promueven peleas de perros (ella era animalista), beben y se drogan, todo eso al lado de su casa. Al final pelean, una discusión terrible por una nimiedad. Los vecinos están seguros que la relación se acabó y deciden matarla antes de que cambie el seguro de vida. A pesar de la pelea horrible, de todo lo que le dijeron, le tocan por la noche, a una hora totalmente inadecuada para pedirle dinero para la comida del niño y ella abre y va por el bolso ¿EH? ¿Qué tenía esta mujer en las venas? ¿Atole? ¿Cómo es que no se tomó un tiempo para conocer a los vecinos antes de abrirles la puerta de su casa de esa manera? A mí esta necesidad de estar al pendiente de los otros, de poner a todo mundo por delante de ti, me parece absolutamente enfermiza.

Caso 4, un chico travesti que se hace pasar por mujer. Se mete en un grupillo donde beben y lo pasan bien, más tirándole a pandilleros que buenos chicos, se acuesta con todos, pero a ninguno le dice que es hombre. Un día se pelea con otra chica por que la atención de los hombres no podía repartirse entre las dos y le pone una chinga, la chica dice que pega como hombre, ellos piensan que pega como hombre y se siembra la duda. Las cosas empiezan a ponerse tensas y una noche el chico decide no ponerse la gargantilla con que ocultaba su nuez de adán, ponerse minifalda en vez de pantalón. La mamá le dice no te pongas eso, te ves masculina, la amiga le dice no te pongas eso. Él se lanza. Estás en un grupito de pandilleros, machos, bravucones y allí va él a ponerse en evidencia. La gente no se toma a bien que los engañen y en una cosa tan delicada es de esperarse que las cosas se pusieran violentas. No hablamos de un grupo de chicos donde hablaban de sus sentimientos y bebían café, si no chicos violentos, buscando impresionar al vecino, que probablemente habían externado más de una vez su desprecio a la homosexualidad y este chico los pone justo donde no quieren estar, se han acostado con un hombre, ¿los convierte eso en homosexuales? ¿son menos hombres por que les gustó? Al chico le dan una paliza que lo mata.

Luego de ver esto me queda claro que hay de casos a casos. Esto es como no querer que te roben y ponerte encima todas las joyas que tienes e ir a media noche al barrio más peligroso de la ciudad. Ser víctima es una forma de vivir la vida y constantemente te pones en situaciones de maltrato y abuso para tener más razones para quejarte, es un círculo vicioso donde la victima busca nuevos abusos que le reafirman que nació para sufrir, que todo lo malo le pasa a ella/él. ¿Son estos casos un extremo de esa conducta? ¿donde se llega tan lejos que ya no es posible volverse atrás? Es algo para reflexionar.

4 comentarios:

Aelo dijo...

Hmm... y yo me pregunto ¿cómo estos "hombres" no se dieron cuenta mientras estaban con ella? digo, ¿acaso no tocaron de más o algo? igual cuando estaban en ello llevaron la mano adelante y pensaron "¡la atravesé!"

Janendra Cien Pájaros dijo...

Según explicó el programa ella no se desnudaba, y sólo los dejaba tener sexo oral o anal porque decía que estaba en su periodo. Supongo que de uno en uno la mentira era funcional, pero cuando ellos se pusieron a comparar experiencias la cosa no cuadro.

Aelo dijo...

El comentario iba por el anal, pero bueno... me sigue pareciendo raro que ninguno se diera cuenta antes.

Y sobre el tema en general, jamás podré pensar en una víctima como alguien que "se merecía" eso, sin embargo nunca entenderé como algunos no toman precauciones.

Janendra Cien Pájaros dijo...

Yo creo que hay cosas que no se pueden evitar obvio, pero tampoco es cosa de vivir como si el peligro no existiera. Es parte del autocuidado que todos debemos tener. El papá de un amiga le decía: hija no te pongas donde reparten para que no te toquen cosas malas. Arriesgarse de más es poco saludable.